No se ha llegado a un consenso sobre cuándo comenzó la masonería en su forma actual. Comenzó en algún momento alrededor de 1640 d. C. en Escocia e Inglaterra. En 1717, cuatro logias se unieron en Londres para formar la “Gran Logia”.
Ni los mormones ni los masones son organizaciones secretas. El líder masónico Steven H. Mesnick aclaró: “La francomasonería NO es una organización secreta. Una organización secreta es la que mantiene su existencia, o al menos a sus miembros, en secreto. Todos saben que la francomasonería existe. La francomasonería es una organización con secretos”.
Lo mismo se podría decir de la Iglesia SUD, con la excepción de que los mormones prefieren usar “sagrado” en lugar de “secreto”. Los convenios que los Santos de los Últimos Días hacen en los templos son todos principios que se enseñan en la Biblia, tales como el guardar los mandamientos de Dios, vivir vidas modestas y edificar el reino de Dios en la tierra en preparación para la Segunda Venida de Cristo. Con estos convenios, se usan determinados señas y símbolos, de los cuales no se pueden hablar fuera del templo.
Sin embargo, aquellos que afirman que el secreto no formó parte de los primeros días de la cristiandad no entienden la Biblia. Uno se pregunta cuando los discípulos le preguntaron a Cristo: “¿Por qué les hablas por parábolas?”. Él respondió y les dijo: “Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado” (Mateo 13:11; énfasis añadido). Cristo también dijo: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar” (Juan 16:12; la misma ida se repite en Marcos 4:11 y Lucas 8:10).
Pablo, cuando les escribió a los romanos, dijo: “Porque no quiero… que ignoréis este misterio” (Romanos 11:25; énfasis añadido). En la misma carta Pablo habló sobre la “predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos” (Romanos 16:25; énfasis añadido)”.
Lo que Juan quiso decir cuando mencionó: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, ¿daré a comer del maná escondido?” (Apocalipsis 2:17; énfasis añadido). Y Pablo dijo: “Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria” (1 Corintios 2:7, énfasis añadido).
Pablo también dijo: “[téngannos] administradores de los misterios de Dios” (1 Corintios 4:1; énfasis añadido) y “que por revelación [Dios] me fue declarado el misterio” (Efesios 3:3; énfasis añadido). Como Amós quien fue citado en un contexto diferente: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7; énfasis añadido). Existen muchas escrituras como esas. Es fácil suponer que algunos en la iglesia cristiana antigua enseñaron cosas que otros no aprendieron.
Los críticos han tratado de probar que Cristo no estaba en contra de los secretos, citando al Salvador cuando dijo: “Nada he hablado en oculto” (Juan 18:20). En el mismo contexto también dijo: “¿Por qué me preguntas a mí? Pregunta a los que han oído”, como si quisiera decir: “No necesito testificar en contra mía; la carga de la prueba está en tí”. Cristo agregó: “Si he hablado mal, testifica en qué está el mal” (Juan 18:21-23).
A mi me llamucho ltención los detalles del facsímile de Abraham en el libro del mismo nombre, en unarte 8 dice:
Fig. 8. Contiene escritos que no se pueden revelar al mundo; pero se pueden recibir en el Santo Templo de Dios.
Fig. 9. No se debe revelar por ahora.
Fig. 10. Idem.
Fig. 11. Idem. Si el mundo puede descubrir estos números, así sea. Amen
Las figuras 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 21 se revelarán en el propio y debido tiempo del Señor.
Las ordenanzas en el templo no son secretas son sagradas parodo aquel que es digno de recibirlas, y las demas cosas ahi estan como en el ejemplo del Facsímile de Abraham, nadas debe llegar el momento indicado parer reveladas pues por el momento como citan no seríamos capaces de sobrellevarlas.